TRABAJADOR (Phleocryptes melanops)

         

El trabajador (Phleocryptes melanops) pertenece a la familia de los Furnáridos y al orden de los Paseriformes. Tiene una longitud de 13,5 cm. Cabeza café oscura con gran línea superciliar blanca. Dorso estriado de negro, café y gris. Partes inferiores blanco sucio con teñido cafesoso. Lomo, partes laterales de la cabeza y el cuello color café claro. Alas gris oscuras con una banda rufa y coberteras del mismo color. Cola café negruzca de característico aspecto espinoso, con plumas externas negras. Pico fino y patas café oscuras.



Aunque es muy frecuente escuchar su canto entre los pajonales, totorales o zonas pantanosas, es un ave muy difícil de ver. Se mueve constantemente entre la vegetación palustre, buscando activamente insectos, larvas y otros invertebrados acuáticos que son la base de su alimentación. Su canto, que identifica su presencia, recuerda una sucesión rítmica de golpes de un palito hueco contra otro, a modo de rápido martilleo. 



Nidifica entre octubre y enero. Su nido, una verdadera obra de arte, es una habilísima construcción esférica moldeada en hierbas húmedas y arcilla fijada a totoras, con entrada lateral bajo diminuto alféizar. Pone 2, a veces 3, huevos que difieren de toda la familia Furnáridos, siendo de un hermoso azul celeste oscuro. Medidas: 20 x 16 mm aproximadamente.

Residente común. Registrado en lagunas en el sector Camino a las Industrias y en los pajonales del canal Ifarle, Carriel Norte y laguna Price.