HUAIRAVILLO (Ixobrychus involucris)




Oculto en la vegetación que rodea los humedales vive el huairavillo (Ixobrychus involucris), razón por la que es conocido en algunos lugares de nuestro país como Totorero.
Perteneciente al orden de los Pelecaniformes y la familia de los Ardeidos, mide 33 cm. de largo y presenta un plumaje muy críptico: Es entero de color leonado con el dorso y alas notoriamente estriados de castaño y negro. Corona y nuca oscura. Primarias y secundarias gris oscuras con banda terminal café amarillenta y doblez del ala del mismo tono. Iris amarillo y patas amarillo verdoso.



El juvenil presenta la linea anterior del cuello rayada de pardo y el dorso con ribetes pálidos.




Estrechamente asociados a los totorales en bordes de ríos, lagunas y pantanos, recorre la maraña del pajonal y no se deja ver. Trepa por las totoras sosteniéndose de varias ramas. Ante una alarma estira el cuello y observa inmovil, con el pico apuntando al cielo. Vuela con aleteo vigoroso y las patas colgando. Realiza desplazamientos nocturnos en busca de nuevos humedales según el cambio de las aguas temporales.
Se alimenta de peces pequeños y otros vertebrados acuáticos.
Anida en pequeñas plataformas de palos secos entrelazados sin forro de ningún tipo. Los huevos , de 2 o 3, son de color amarillo verdoso. Medidas: 33 cm. aproximadamente. Los polluelos son nidícolas, pero al sentirse amenazados pueden bajarse del nido y luego trepar de regreso.





Avistado en el humedal Rocuant-Andalién, sector Carriel Norte y pajonales de Lenga. Ave muy difícil de observar por lo que se presume es un residente mas bien común.